Vivir sin propósito, vivir sin alma
En el entorno de la psicología, hay con conflicto continuo con referencia a cuánto de nuestra personalidad es heredado, y cuanto decidido. Es evidente que nuestra biología y el entorno relacional y experiencial influye en nuestra manera de pensar y comportarnos. Cual es el peso de cada parte, lo determinado y lo decidido, tiene mucho que ver con el terreno que le ganamos al subconsciente-inconsciente y por tanto que llevamos al consciente. Ganar espacio, terreno en favor de nuestro nivel de consciencia logra que el espacio de toma de decisiones aumente, y por tanto que de aquello que hacemos en nuestra vida, haya más parte DECIDIDA que sobrevenida. Aumentar el nivel de consciencia es algo que se entrena, y que podemos hacer por nosotros mismos si tenemos una férrea fuerza de voluntad, pero lo recomendable es recibir apoyo para acelera el proceso. Podemos decir que profesionales aceleradores de consciencia son los coaches, los mentores, los maestros meditadores, los psicólogos que siguen corrientes transformadoras, los profesores que en la experiencia de aprendizaje se centrar en la persona, etc. Todos ellos nos están ayudando a aumentar nuestro nivel de consciencia en alguna dimensión de nuestra vida. Este aumento de consciencia puede ser más rápido si hablamos de parcelas concretas, y más lento si queremos modificar cosas muy nucleares y profundas de nuestra persona o personalidad. Una vez identificado en qué consiste el cambio y que podemos contar con apoyos para que ocurra, el siguiente reto está en tener identificado el PARA QUÉ. Por tanto, ahora que soy más consciente de la vida que tengo y a qué la estoy dedicando, si decido que quiero intervenir en ella y centrarla en algo concreto o diferente, [...]

