Hay 3 preguntas que nos hacemos en algún momento de nuestra vida y que, de no encontrar respuesta, debilitan substancialmente nuestro ánimo y determinación tanto profesional como vital.

Nos vamos a centrar en la dimensión profesional, aunque puedes extrapolar estas cuestiones al contexto vital entendido como el “no laboral”.

Los para qués son:

¿Para qué existo, y en concreto dentro mi profesión?
¿Para qué me uno a otros formando equipo?
¿Para qué trabajo todos los días en la organización que me contrata?

Si no puedes responder a la primera pregunta, la personal, el obstáculo que surge es lo que Viktor Frankl llamaba un vacío existencial. No hay un contenido que “llene” de sentido el para qué me levanto cada mañana de la cama y ejerzo mi profesión (la respuesta “para ganarme un sueldo” no te sacará de tu vacío porque esa respuesta cubre necesidades de placer, no de sentido). Ese vacío se llena explorando, identificando y desarrollando el propósito vital que, al contener como parte esencial la profesión, incluye el profesional.

Si no puedes responder a la segunda pregunta, la del equipo, tu dificultad estará en la conexión con los otros para sacar adelante un proyecto o tarea común. Manteniendo la analogía del maestro V. Frankl, aquí podríamos hablar de vacío existencial colectivo. Lo que falta es un propósito de equipo explorado y consensuado que pueda dar respuesta a “para qué colaboramos y hacemos un enorme esfuerzo grupal todos los días en nuestro departamento”. Aquí también la solución es explorar, pero en este caso colectivamente para encontrar el propósito de equipo.

Si no puedes responder a la tercera, la de la organización, quizá estés en una de esas que crea confusión todos los días hablando solo de EBITDA y resultados financieros, en lugar de centrarse en el valor añadido aportado al cliente. Hace un tiempo, cuando trabajaba en WPP, su CEO Mark Read planteaba que el propósito no podía estar centrado en “maximizar una operativa financiera”, porque así no habría manera de convencer al talento para trabajar en la organización. Solo un propósito claro, ilusionante y aterrizado en acciones prácticas puede conectar a personas y equipos con la organización, para evitar que emerja un vacío existencial organizativo.

Por tanto, la tríada “para qué existo”, “para qué existe mi equipo” y “para qué existe mi organización”, y la conexión entre estas 3 realidades mediante identificación y alineamiento de propósitos es lo que genera ESPACIOS DE SENTIDO.

Si ese espacio de sentido no existe o es muy débil, nuestro cerebro activa el piloto automático para desconectarnos de una vida consciente, y anestesiarnos de tal manera que no nos demos cuenta del paso del tiempo. La frase habitual es “se me pasan los días que no me entero”. A corto plazo es un buen “neuro-recurso” y el cerebro logra su objetivo de protegernos contra el desánimo y el sufrimiento. A largo plazo es un desastre porque siempre hay sucesos que nos sacan del automático y nos sitúan frente a la realidad, con el agravante de que cada vez nos queda menos tiempo de vida para conectarnos con lo nuclear.

Se suele decir que nunca es tarde si la dicha es buena. Los primeros pasos para cualquier avance o cambio solo requieren reflexión, actuar en lo mental. Indagar en el propio propósito y en sus posibilidades está al alcance de todos. Puedes hacerlo con ayuda o por autoindagación. Si tomas el segundo camino intentaremos ayudarte en las siguientes publicaciones. Una vez lo identifiques, es tu responsabilidad qué hacer con ello. Primer posible paso para ese segundo camino: Leer “El hombre en busca de sentido” de Viktor Frankl.

Decía Stephen Covey que “Todas las cosas se crean dos veces. Siempre hay primero una creación mental, y luego una creación física”. Por tanto, descubre tu propósito primero, y luego ya verás la manera de desplegarlo y llevarlo a la práctica diaria. Tomando la idea de Confucio respecto al trabajo y dándole un contenido de propósito: “Descubre cuál es tu propósito, y desterrarás el vacío existencial de tu vida”.

Si tu cargo o personalidad es influyente, también puedes impulsar que tu equipo y empresa trabajen el propósito y lo lleven a la práctica. Si cuentas con recursos pide ayuda para acelerar el proceso, pero si no los tienes síguenos, nuestro propósito es lograr que todo el mundo identifique y desarrolle el suyo.